La hora de la siesta
Un espacio íntimo para charlar a solas, contigo y tu negocio para recuperar la ilusión y el rumbo
Porque septiembre todavía puede parecerse a lo que soñaste al comienzo del año. Solo que con la piel más bronceada y energías renovadas.
Cuando llega esta época del año es casi inevitable recordar esos veranos de la infancia. Tres meses de vacaciones, pocas obligaciones y las dos horas de rigor, sin tocar el agua, después de comer.
Dos horas con la piscina o el mar a la vista y sin poder chapotear, fuera a ser que ____ (añade la excusa que te contaban a ti, la mía era que se cortaría la digestión).
Dos horas interminables y solo dos canales de televisión: en uno el Tour, en el otro documentales de animalitos. Por supuesto, nada de móvil, ni consola ¡vida analógica en vena!
Alguna de esas tardes, más por desesperación que por otra cosa, acababas pillando uno de esos famosos cuadernos de vacaciones. Un ejercicio ligerito por aquí, esta hoja que me la salto… y así, casi sin querer, echabas un vistazo al curso pasado para llegar al nuevo con las ideas frescas. Sin presión, sin que nadie te pusiera nota. Tumbada en el sofá, con un helado en la mano si tenías suerte.
Lo que antes eran las dos horas más lentas del día hoy se llaman añoranza. Y no volverán. Pero algo de aquello sí puede volver.
La hora de la siesta nació como un pequeño homenaje a esos veranos eternos, a inventar pasatiempos, al mundo analógico, a la pausa obligatoria que entonces odiabas y ahora añoras.
Hoy, nadie te obliga a parar después de comer. Pero quizá llevas meses necesitando un momento para escuchar lo que la rutina ha ido dejando en segundo plano.
Aunque ahora no tengas tres meses de vacaciones libres, sigues teniendo el verano y posiblemente la piscina al lado.
El ritmo baja, los clientes desaparecen unos días, la bandeja de entrada hasta te da un respiro. Tienes más tiempo pero, a la vez, se siente más escaso porque los niños están en casa, te vas de viaje o surgen planes de un día para otro.
Desconectar del todo se siente raro, seguir al mismo ritmo cuesta. Y acabas pasando el verano en tierra de nadie, ni descansando de verdad ni avanzando de verdad.
Y septiembre llega, lo quieras o no. Aquí la pregunta es cómo quieres que te encuentre.
La hora de la siesta es ese hilo entre el verano y septiembre, entre el disfrute, el ritmo bajo y las ganas de volver con un poco más de dirección.
¿Qué es la hora de siesta?
20 cartas digitales, cada una de ellas con una propuesta. Desde una pregunta, una actividad, un juego o una reflexión sobre tu negocio. Cada mañana, de lunes a viernes, puntualmente en tu email. Aunque te levantes tarde.
Veinte propuestas en total. Veinte invitaciones para acompañarte a frenar, a disfrutar y a volver a alinearte con tu negocio. Todas diseñadas para que duren una media hora.
Y como la vida sucede y habrá días en los que estás cansada o te han propuesto un planazo que no puedes rechazar, al final de cada email encontrarás el Beach Club. Un espacio en el que encontrarás la propuesta del día en formato reducido. Un mínimo viable que cabe en cinco minutos para que sigas con tu vida, sin perder el ritmo. Tu actividad lista en el tiempo que tardan en servirte tu cocktail favorito en el Beach Club.
No necesitas una tarde libre. Solo ese momento en que todos han bajado a la piscina o han ido a comprar un helado y la casa está tranquila y en silencio… el momento ideal para reducir la marcha y bajar ideas.
Tampoco vas a tener que sacrificar tu siesta. Tu eliges la hora, dónde y cómo sentarte a charlar con tu negocio. A tu ritmo, sin prisas, como el paseo en bicicleta por el pueblo, al caer la tarde.
Porque llevas meses haciendo, resolviendo, entregando y, en algún momento de ese camino, sin darte cuenta, con la inercia del día a día, las obligaciones, los deberías y los tendría que, has olvidado incluso, lo que te emocionaba hasta desvelarte temprano o te hacia sentir que estaba mereciendo la pena.
La hora de la siesta está diseñada para que la vivas como un retiro, pero sin moverte de casa. Propuestas ligeras pensadas para aprender, para llegar a lo profundo y también, para quedarte en la superficie, tu eliges. Pero siempre desde un lugar tranquilo e incluso nostálgico, experimentando, probando y jugando.
Una experiencia creada para volver a conectar con aquello que te ilusiona y te da fuerzas para seguir remando cada día. Paso a paso, a tu ritmo, sin dar explicaciones a nadie.
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Rituales y anclajes a los que volver ahora, en septiembre o siempre que necesites conectar con tu negocio.
Como esa casa de nuestros veranos infantiles a la que volver cuando necesitamos parar y tomar un poco de aire fresco.
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Tú y tu negocio hoy. Ese paseo en bici alrededor del pueblo para observar qué está funcionando, qué pesa demasiado, qué merece quedarse y qué ya ha cumplido su ciclo.
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Tu negocio mañana.
Ese prado verde en el que tumbarte a observar las nubes y soñar. Imagina a dónde quieres ir, qué forma quieres que tenga, qué versión de ti quieres construir.
Y sin planes de negocio ni hojas de Excel, sólo tu y un cielo azul con alguna que otra nube paseando.
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Las decisiones son como una de esas piedras que se cuelan en las sandalias y que cuestan sacar..
De una forma divertida, aprenderás un proceso bien definido, paso a paso, pero que no parece un proceso porque lo aprenderemos jugando.
Para que septiembre no te pille improvisando desde la inercia, sino con alguna decisión tomada y una sensación más clara de por dónde seguir.
La hora de la siesta
20 propuestas con actividades, reflexiones, juegos y preguntas para volver a conectar y alinearte con tu negocio desde un lugar más divertido y ligero. Y todo con ciertos aires nostálgicos a tus veranos de la infancia.
Todas ellas con su versión reducida para mantener en ritmo incluso en los días en los que todo cuesta un poco más.
4 semanas con un foco diferente cada una: rituales y anclajes, tu negocio en presente, tu negocio en el futuro y cómo aprender a tomar mejores decisiones.
Sin sacrificar tu siesta. Tu decides en qué momento, cuánto tiempo le dedicas. Sin culpas, ni explicaciones.
Precio: 119€
Para que este verano no tengas que elegir entre desconectar del todo o seguir funcionando en automático.
Para quién es…
Es para ti si:
Llevas un tiempo con tu negocio y sientes que hace meses que no paras a mirar cómo está todo de verdad.
Te has pasado seis meses dándolo todo pero, si te paras a pensar, apenas si recuerdas un día que disfrutaras de lo que hacías.
Sabes lo que haces en tu negocio, pero con la inercia del día a día acabas por olvidar el por qué lo haces.
Sientes que la primera parte del año ha pasado sin pena ni gloria y no quieres que la segunda sea igual, ni se le parezca.
Tu negocio funciona, pero a veces sientes que llevas tanto tiempo dentro que has dejado de verlo con claridad.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si me voy de vacaciones en medio del programa?En cada email encontrarás el Beach Club o lo que es lo mismo, la versión súper reducida de la propuesta del día. Solo te llevará 5 minutos, posiblemente menos de lo que tardarás en elegir tu sabor de helado en la heladería de moda.
Hay que hacer todas las actividades? En la Hora de la SIesta no tienen cabida los hay que, los debería ni los tendría que.
¿Qué es recomendable hacerlas todas? Sí pero no por obligación, sino porque lo decides tú, porque te apetece y quieres que septiembre te encuentre cogida de la mano de tu negocio.
¿Puedo empezar en cualquier momento? La Hora de la Siesta es una experiencia pensada y diseñada para el verano y se podrá comprar hasta el 16 de agosto.
Si te inscribes a la Hora de la Siesta antes de esa fecha, recibirás las 20 propuestas en tu bandeja de emails y, por supuesto, podrás abrirlas y empezar tu camino cuando te apetezca, incluso repetirlas pasado un tiempo. La primera llegará el 13 de julio o el primer lunes desde que te inscribes, a partir de esa fecha.
¿Hay devoluciones? No, al ser un producto digital que llega directamente a tu email no se admiten devoluciones una vez efectuado el pago.
¿Hay grupo o comunidad incluida? En esta edición no habrá grupo o comunidad. Es una experiencia para disfrutar a tu ritmo, como cuando tenías 3 meses de vacaciones escolares.
¿Es para cualquier tipo de negocio? ¡Absolutamente! No necesitas empezar de cero ni tenerlo todo patas arriba. De hecho, esta experiencia tiene más sentido si tu negocio funciona, pero sientes que necesitas tomar distancia, recuperar claridad y volver a conectar con lo que quieres seguir construyendo.
¿Qué te cuento sobre mí?
Nunca me ha gustado el verano.
Ni siquiera a esa Isabel que ves aquí sonriendo y jugando a las palas, con tres largos meses de vacaciones por delante. Lo único que me gustaba era no ir cada día al colegio.
Hace unos años, volví a vivir a mi ciudad, con un verano a más de 40ºC, con un trabajo que no funcionaba como quería. Y por primera vez, sin ninguna idea de cómo salir de ahí.
Y entonces, conecté con esos veranos interminables de mi infancia buscando dar salida a la olla express que era mi cabeza. Así comenzó lo que se acabó convirtiendo en mi ritual de verano. Lo único que me gusta de esta estación, aparte de los helados.
Un ritual en el que dedico tiempo a estar a solas conmigo y con mi negocio, plantearme preguntas, juegos y todo aquello que me ayuda a mirar con otros ojos, desde un ángulo que antes no había considerado.
Y septiembre me encuentra con nuevas ideas y más ilusión. Pero sobre todo, con la certeza de que mi negocio y yo volvemos a caminar de la mano, en la misma dirección.
Nunca pensé en compartir mi ritual y ni mucho menos que se convertiría en una experiencia digital con las prácticas que mejor me han funcionado.
Lo llamo ritual porque suena más inspirador para mí. Pero si eres una persona práctica, quizá prefieras llamarlo esa caja de herramientas a la que acudir cuando necesitas recordar quién eres y qué te trajo hasta aquí.
Todavía hay algo que no te conté. Ese primer ritual de verano me llevó a cerrar mi negocio anterior y a dar el salto para convertirme en la profesional que soy hoy.
La hora de la siesta
20 cartas digitales con preguntas, actividades, juegos o reflexiones y la opción de elegir entre la versión extendida o la reducida de la actividad.
a tu ritmo
Precio: 119€
Una experiencia que se adapta a tu verano y no al revés
La hora de la siesta
Ese momento en el que aprovechas para sentarte a solas con tu negocio, reconectar y recuperar la ilusión que la rutina ha ido dejando en un segundo plano.